SENTIMIENTOS

Y llovió la soledad,
Y la luna caía temblando,
arañando la noche con sus uñas,
mientras el fulgor de las estrellas
creaba ríos de poesía.
La mirada llora un llanto helado,
que guardaba lágrimas saladas.
Y surgió la nueva luz
en forma de medusa
y la nieve extendió
su manto de blancura.
Y aquí, de nuevo, sobre la tierra,
lanzó un suspiro
mi alma caída.

EL ÁRBOL DE LA VIDA

Y hete aquí,que un día, hace miles de años, el ser más grande creó la tierra.

En ella no había nada y decidió plantar una semilla. La semilla fue germinando con  ayuda del sol, del agua, del viento.

Pasaron algunas épocas y se convirtió en un hermoso árbol. Sus raíces profundas, bien arraigadas al suelo, pasando a ser el único centinela de las estaciones.

Voluminoso,frondoso,cargado de gruesas ramas y de innumerables hojas iluminadas que acunaba un viento siempre apacible.

Unas ramas crecían hermosas, hojas verdes, otras se retorcían entre si y apenas dejaban ver sus hojuelas.

Aprendieron a convivir sobre su tronco macizo,terrenal.

Y creció y creció hasta tal punto que unas hojas se estorbaban a las otras y se adherían al sol dando gemidos.

El tronco, antes , encantado, con embrujo, apenas resistía el peso de todas ellas y empezaron las raíces a salir de su terreno. Se sentía derrotado.

Y el ser más grande no hizo nada.

Una mañana de primavera, el tronco empezó a quebrarse, ya no resistía más.

Las hojas más viejas se fueron cayendo al suelo y se morían. Nada se podía hacer por ellas.

Otras se aferraban entre sí, con miedo a lo desconocido.

Las más jóvenes se sentían a salvo, eran las más altas, las más nuevas.Nada les perturbaba.

Y el árbol lloraba, su savia se volvió roja y corría por todas sus partes.

Y así fueron pasando los días, los meses y entonces, el ser más grande,lo sacudió con tanto ímpetu que el árbol se transformó.

Surgió recio, con su antigua majestuosidad, lleno de vida otra vez y sus hojas volvieron a rejuvenecerse, a soportarse unánimamente unas a otras, con amor, con la tierra renovada, húmeda.

Un árbol orgulloso de todas sus partes, erigiéndose desde el suelo hacia el cielo.

Y el más grande sonrió.

Este era el árbol de todos los pueblos, de la libertad, de la lucha.

El árbol de la vida.

 

 

 

MI TIERRINA

Montañas abruptas

Mirando a un cielo plomizo.

Acantilados cayendo

a un mar bravo, frío.

Verde como la esperanza,

raíces que conocen su tierra.

Bosques colmados

de árboles centenarios.

Así, así, es mi tierrina.

Diversa, amigable, entrañable.

Con manzanas y sidrina.

DÍA DE LA POESÍA

Aquí, sentada, abrazada

a mis piernas acurrucada,

te mando una guirnalda,

una infinita cascada,

la canción de un amigo.

Mañana, la luna cantará

en todos los jardines.

Seremos como una isla

que explosiona en el océano,

como el verde trigo que nace.

Amigo, pronto el sol

lucirá bondadoso

y nos dejará una sensación

de placer absoluto.

Dolor

De un zarpazo nos han encerrado en nuestros hogares.

Hemos agotado las existencias vitales en pocas horas.

Un éxodo de dolor. Bajo los látigos de un virus que se está llevando a nuestros mayores.

Nos han hecho astillas los corazones.

Sufro, sufro con los ojos enlutados.

El aire se ha convertido quieto, fungoso, consolandonos en la distancia..

Nuevas sensaciones, nuevas preguntas, la mayoría sin respuesta.

Pero pasará y nos volveremos a besar, a abrazarnos, a celebrar juntos la victoria.

La primavera se mostrará clemente y volveremos a crear un perfecto equilibrio, amarrandonos a lo más hermoso que tenemos.

Nuestras vidas.

POR UN MUNDO MÁS SOLIDARIO

Hacía tiempo que no rezaba. Y ayer retomé cuando tras varios días encerrados me asomé un rato a la ventana y sólo vi una calle ancha y arbolada acunada por un viento pertinaz y frío.

Me da miedo, me produce desasosiego, me siento como juguete de algo horrible, desconocido.

Una sensación de acontecimientos fuera de lo corriente.

No se si rezar servirá de algo, pero parece que alivia.

Dejémonos los egoísmos, las avaricias, los odios.

Hagamos todos un gran esfuerzo, encontremos en nuestros hogares un rincón caliente al lado del fuego, si no, todo será en vano. Nuestras vidas se volverán a entrecruzar y volveremos a nuestra vida cotidiana.

No perdamos el control, empeñemos todas nuestras energías.

Venceremos, tarde o temprano, venceremos.

Nuestras vidas son lo primero, sólo pongamos nuestro granito de arena.

LO CONSEGUIREMOS